¿Vas a dejar la imagen de tu empresa en manos de un traductor automático?

En los últimos años los traductores automáticos han mejorado mucho sus prestaciones y para determinadas combinaciones de idiomas los resultados que ofrecen son razonablemente decentes, siempre y cuando los textos que se vierten tengan estructuras gramaticales sencillas y eviten los doble sentidos. Hay situaciones en que estos programas pueden ser de utilidad. Si queremos hacernos una idea de un artículo, una noticia o un correo electrónico y los reservamos para un uso interno, pueden servirnos. Aunque se perderán matices por el camino. Ahora bien, de ningún modo es aconsejable recurrir a estas herramientas para traducir material corporativo que pondremos a la disposición de nuestros clientes ni tampoco documentos confidenciales y oficiales.

Traductores automáticos versus traducción profesional

Como ya hemos comentado en entradas anteriores, tanto el sitio web como los materiales promocionales constituyen los contenidos que servirán de carta de presentación ante nuestra clientela potencial. Por lo general, los textos del ámbito del marketing, redactados con rigor y mucho cariño, con un elevado componente de atracción y persuasión, tienen por objetivo seducir a los futuros compradores para que se fijen en nuestros servicios o productos. Los redactores de este tipo de textos suelen recurrir a imágenes, dobles sentidos e incluso algunas veces la ironía. Se utilizan referencias culturales y en ocasiones clichés. Una traducción automática se basará en el sentido literal de las palabras y no detectará los giros lingüísticos ni las referencias culturales. Incluso puede llegar a generar contrasentidos.

Tampoco es recomendable recurrir a los traductores en línea para verter documentos oficiales y confidenciales de la empresa, cuya mala traducción puede provocar accidentes o tener consecuencias legales para la empresa o el usuario en caso de defecto o mal uso. Textos como manuales de instrucciones, prospectos de productos alimentarios o farmacéuticos, contratos, acuerdos y pactos son ejemplos de contenidos que deberán confiarse siempre a traductores profesionales. En estos casos, hay además otro motivo claro para evitar el uso de traductores en línea: la confidencialidad. Estos documentos suelen contener datos sensibles que las empresas no querrán ver expuestos al alcance de cualquiera en la Red.

¿Cuánto tiempo y dinero hemos invertido en crear nuestro material corporativo y nuestras comunicaciones? ¿Vamos a dejar al azar todos los esfuerzos realizados en captar un cliente potencial? En el mejor de los casos, el público extranjero al que nos dirigimos esbozará una sonrisa; en el peor puede ofenderse y sentirse menospreciado e incluso insultado. Recuperar la reputación y la confianza de nuestro público objetivo tras dar una mala imagen puede ser costoso, no solo en tiempo, sino en dinero; podemos echar a perder grandes oportunidades.

Únicamente un traductor profesional nativo y con un profundo conocimiento tanto de la cultura como de su especialidad podrá asesorarnos sobre la pertinencia de traducir o adaptar determinados contenidos y será capaz de generar textos en su lengua con la terminología apropiada y que se adecuen al público al que nos queremos dirigir.

Para profundizar en el tema de los traductores automáticos y la traducción profesional:

Trois stratégies pour traduire des contenus

La traduction de contenus est un élément clé pour pénétrer de nouveaux marchés et fidéliser votre clientèle à l’étranger. En fonction du budget et du temps disponibles, vous pouvez adopter trois stratégies différentes pour traduire vos contenus.

3 stratégies pour traduire des contenus

Il n’est pas recommandé d’utiliser l’anglais comme langue unique pour communiquer avec vos clients étrangers ; il est préférable d’établir une stratégie linguistique multilingue et d’adopter la langue de chaque client et de chaque marché.

Mais il ne faut en aucun cas tout traduire vers toutes les langues. Il est essentiel d’analyser et de sélectionner les contenus pour déterminer ce qui va être traduit ou non en fonction des textes et de l’objectif souhaité, afin de trouver l’équilibre.

Quelques conseils :

  • - Éviter de traduire des contenus très spécifiques qui changent fréquemment (par exemple, des articles de la presse quotidienne).
  • - Traduire des contenus généraux et neutres (les services que vous proposez, votre catalogue de produits, etc.).
  • - Adapter ou rédiger des contenus pour un public cible spécifique (des brochures pour un salon, une promotion pour un pays en particulier, etc.).

Nous nous sommes inspirés de l’article Three Strategies for Translating Marketing Contents pour créer cette infographie.

Tres estrategias para traducir contenidos

La traducción de contenidos es un elemento clave para introducirse en nuevos mercados y fidelizar la clientela de otros países. En función de los fondos y el tiempo disponible, podemos adoptar tres estrategias para traducir contenidos.

Tres estrategias para traducir contenidos

No es aconsejable utilizar el inglés como única lengua vehicular para comunicarnos con toda la clientela extranjera; es preferible implantar una estrategia lingüística multilingüe y adoptar el idioma de cada cliente y mercado.

Ahora bien, eso no significa que se deba traducir todo en todos los idiomas. Analizar, cribar y decidir qué traducimos y qué no en función de los textos y el objetivo deseado es fundamental para encontrar el equilibrio.

  • Evitar traducir contenido muy específico y que cambia con gran frecuencia (p. ej. noticias en la prensa nacional sobre la empresa).
  • Traducir contenidos globales y neutros (p. ej. servicios, listado de productos).
  • Adaptar contenidos para una audiencia específica (p. ej. folletos para una feria, campaña de promoción en un país determinado).

El artículo Three strategies for translating marketing content sirvió de inspiración para crear esta infografía.

Herramientas para no sucumbir a la avalancha de información

Hace unas semanas, gracias al curso de marketing de contenidos impartido por Eva Sanagustín en el Cibernarium de Barcelona, descubrimos una herramienta muy práctica para recopilar contenidos (lo que se conoce comúnmente bajo el nombre de curación de contenidos): Scoop.it.

Logo de Scoop.it

Frente a otras herramientas que muestran contenido de forma automática basándose en la incidencia y la recurrencia de las palabras clave que definimos, como Paper.li, en Scoop.it es el responsable de contenidos (content curator) quien escoge las fuentes que quiere compartir.

Como tantas otras aplicaciones «sociales», Scoop.it tiene un plan gratuito y es muy fácil configurarlo. Basta crear un perfil, definir temas y palabras clave y ya podemos empezar a guardar enlaces que se recopilarán bajo la forma de un periódico o revista. Además, podemos hacerlo interactuar con otras herramientas sociales como Facebook, Twitter, LinkedIn y Tumblr, por mencionar unas cuantas, y seguir a otros usuarios.

Recursos sobre internacionalización | Mar Traducciones en Scoop.it

Nuestra página de recursos sobre internacionalización en Scoop.it

Para nosotros es el sistema ideal para conservar y compartir los contenidos que vamos descubriendo en otras redes sobre los temas centrales de este blog: la internacionalización y la comunicación multilingüe. En los próximos meses engrosaremos nuestras revistas con más enlaces en español, inglés y francés.

En abril 2013, decidimos crear una nueva revista, centrada en el marketing y la gestión de la marca para pequeñas empresas y autónomos. No hacen falta grandes recursos para potenciar nuestra marca y negocio; la imaginación y la creatividad suplen la falta de medios. Esperamos que esta nueva revista os guste.

Entrada actualizada en abril 2013.

Networking focalizado

Se puede hacer networking en todo momento, pero para optimizar el tiempo y obtener los mejores resultados posibles, es necesario focalizar nuestros esfuerzos.

networking focalizado. Foto de uuuhyeah, vía Creative CommonsFoto de uuuhyeah, vía Creative Commons

Antes de lanzarnos a la acción debemos pues determinar cuáles son las especialidades que deseamos potenciar y concretar consecuentemente los ámbitos, los sectores y los países en los que iniciaremos o ahondaremos la búsqueda de nuevos clientes. Una vez determinados, podemos emprender la prospección presencial y virtual.

Networking presencial

Hacer una criba de las jornadas, las reuniones, las ferias, los congresos y los actos que nos pueden interesar. Organizar la agenda para asistir a los que nos brindarán mayores oportunidades de contactar con personas interesantes y clientes potenciales. Cuánto más especializado sea el evento, mayor posibilidad tenemos de hacer contactos efectivos, especialmente si son sectores o negocios en vías de expansión e internacionalización.

De vuelta a la oficina, el mismo día o el día siguiente (cuando antes mejor para que la memoria no nos juegue malas pasadas), es preciso iniciar el seguimiento: recopilar la información recogida, agregar los contactos en nuestra base de datos de clientes y añadir todos los detalles que recordemos del encuentro (idioma en el que nos hemos dirigido a esa persona, impresiones, si ha solicitado información, etcétera); en definitiva todo lo que nos haya permitido conectar con la persona para poder posteriormente enviarle una presentación de nuestros servicios y un mensaje personalizado.

Es aconsejable no dejar pasar más de dos o tres días después del encuentro para enviar un correo a las personas con quién nos interesa mantener el contacto. Es más fácil que el otro nos recuerde (y viceversa). Si queremos agregarlas a nuestra red profesional, también es conveniente hacerlo en ese plazo. Así jugamos con la baza de la memoria a nuestro favor.

Networking virtual

Las redes sociales pueden facilitarnos la búsqueda de nueva clientela, pero hay que establecer un buen plan y focalizar bien, sino podemos dispersarnos y perder de vista nuestro propósito. Los portales sectoriales también son una buena fuente para hacer acopio de los datos de las empresas que nos interesan, para buscarlas luego en los social media. Personalmente, las dos redes que más potencio son LinkedIn y Twitter, aunque hay que tener presente cuál es más potente en otros países (si hacemos acciones de marketing y búsqueda de clientela en el extranjero).

Al igual que deberíamos hacer con las campañas de marketing por correo electrónico, para prosperar es importante enviar un mensaje personalizado. Nada de dejar el «Me gustaría añadirte a mi red profesional en LinkedIn». Redactar un mensaje escueto pero conciso es todo un reto para ir al grano sin dejarse lo primordial y no sonar agresivo o borde, pero tendremos mayores probalidades de éxito.

Una vez el cliente potencial ha aceptado nuestra invitación, nada de dormirse en los laureles. Al igual que con el networking presencial, el seguimiento es primordial. Es aconsejable enviar un mensaje de agradecimiento a las personas que nos han agregado a su red de contactos; ello nos permitirá posteriormente enviarles un mensaje por correo electrónico con una presentación más pormenorizada de nuestros servicios, en el cuerpo del mensaje o en un archivo adjunto.

Otra premisa que debemos recordar es que el tiempo es oro: enviemos mensajes estructurados y bien redactados, en los que destaque la información relevante. El destinatario de nuestro mensaje lo agradecerá. Si el cliente potencial nos lo solicita, ya habrá ocasión de profundizar y dar más detalles.

Hay que armarse de paciencia: los resultados no son inmediatos; más bien lo contrario. Podemos tardar tranquilamente unos cuantos meses en conseguir que esas tomas de contacto se conviertan en solicitudes de presupuesto y trabajos. Ante las primeras “victorias”, no debemos bajar la guardia y seguir con nuestro plan de acción.

Si bien debemos intentar ser tan constantes como podamos, lo cierto es que es bueno aprovechar al máximo las semanas de disminución de actividad para potenciar el networking y la búsqueda de nuevos clientes. Ya sea virtualmente o presencialmente, debemos establecer un buen plan de ataque y seguimiento para optimizar al máximo el tiempo dedicado a ampliar nuestra red de contactos. Y una buena manera de conseguir que los demás se acuerden de nosotros, es ofreciéndoles algo sin esperar nada a cambio: compartir información relevante de interés para ellos, divulgar noticias de su sector, enviarles una felicitación en las fechas señaladas, un detalle navideño; lo que se nos ocurra para fomentar los lazos con ellos: detrás de cada empresa hay una persona, no lo olvidemos. Y con quien conectamos es con las personas, no las entidades.

Se busca: clientela

Uno de los pilares de nuestro negocio es la prospección de clientes. Aún teniendo un gran volumen de trabajo y aún disponiendo de una buena cartera de clientes, no debemos dejar de acrecentarla; un objetivo significativo es diversificar nuestras fuentes de ingresos, e incrementar el número de clientes es un buen método para conseguirlo.

¿Por dónde empezamos?

Un primer canal de búsqueda lo forma nuestra propia cartera de clientes. Un cliente satisfecho hablará bien de nosotros y nuestra empresa y, si surge la ocasión, nos recomendará a sus propios clientes, proveedores y amigos. Es un método práctico para acceder directamente a clientela potencial, sin tener que invertir muchos medios ni mucho tiempo.

Actualmente, las redes sociales y profesionales crecen exponencialmente y se han convertido en una vía excelente para acceder a nuevas oportunidades laborales y, en nuestro caso, a nuevos mercados y proyectos. La clave está en difundir y compartir  nuestros conocimientos y nuestra pericia. Si somos perseverantes, pueden surgir oportunidades muy interesantes. En este apartado, es interesante hacer especial hincapié en las redes profesionales como LinkedIn, Viadeo y Xing. A través de nuestros contactos y los contactos de nuestros contactos podemos acceder a una amplia clientela potencial.

Otro canal que a veces no explotamos suficientemente es nuestra propia red social: familiares, amigos, vecinos, colegas de trabajo de nuestra pareja, otros padres del colegio de nuestros hijos, compañeros de gimnasio, personas con las que compartimos una afición, etcétera. Siempre es bueno explicar a qué se dedica uno; nunca se sabe dónde puede aparecer nuestro próximo cliente.

Desde el surgimiento de las redes sociales, también se ha potenciado mucho la organización de eventos de networking. Hay para todos los gustos: macroeventos genéricos a los que asisten empresas de sectores y dimensiones muy dispares; otros más reducidos y específicos, organizados para sectores, empresas y personas que comparten una inquietud. Basta llevar a cabo una búsqueda en nuestra región o ciudad para cribar a cuáles queremos asistir. Esta vía, unida a ferias, congresos y charlas, nos permitirá entrar en contacto con empresas y clientes a los que difícilmente podríamos acceder en nuestra red diaria.

Y por supuesto, no debemos dejar de lado los medios más tradicionales: las guías de empresas y los portales sectoriales son también una vía excelente para hacer una primera criba de empresas que nos pueden interesar.

Ahora bien, no basta con enviar una presentación a la dirección general de la empresa a la cual queremos ofrecer nuestros servicios; para tener éxito, hay que dar con un interlocutor concreto. Puesto que vamos a invertir tiempo y recursos, mejor poner toda la suerte de nuestro lado. Hoy en día, con las redes sociales, es fácil hallar a los trabajadores de una empresa que deseamos incorporar a nuestra cartera de clientes. Las plantillas y mensajes modelos que hayamos creado nos ayudarán a optimizar el tiempo, pero no debemos olvidar personalizar cada envío y dirigirnos a una persona concreta.

Poneos en la piel del cliente potencial: todos agradecemos que nos envíen un mensaje de presentación bien redactado, conciso y claro. Por otra parte, si va dirigido personalmente a nosotros, el redactor tiene muchas oportunidades de que nos tomemos la molestia de contestarle. Que esa primera toma de contacto se convierta en una oportunidad de hacer negocios ya es otra cuestión, pero si actuamos así tendremos más oportunidades de conseguirlo.

Como en todo lo que atañe a nuestro negocio, la perseverancia es un factor clave. También es necesario establecer un plan de prospección, que se imbricará en nuestras campañas de marketing, ser disciplinado con los objetivos que queremos conseguir y establecer tareas concretas para alcanzarlos. Solo así optimizaremos al máximo los recursos y la energía dedicados a la ampliación de nuestra cartera de clientes.

Cómo hacer campañas de marketing con pocos recursos

Hacía tiempo que tenía guardada una guía sobre el automarketing en francés y ayer aproveché para leerla. Es un pequeño dosier de quince páginas que da unas breves pinceladas sobre lo que es el marketing y presenta pautas sobre lo qué podemos hacer para crear nuestras propias campañas de marketing o, dicho con otras palabras, para desarrollar campañas hechas por nosotros mismos para dar a conocer nuestros productos o servicios.

Ser pequeños (en dimensión, no en mentalidad) y disponer de menos fondos que una gran empresa no tiene porqué ser un freno. En la red podemos encontrar un sinfín de recursos gratuitos o a buen precio para desarrollar nuestras propias campañas de marketing.

Pero antes de ponernos manos a la obra hay que definir una serie de conceptos. Toda empresa, sea pequeña o grande, debe basarse en la regla de las 5 P (que condicionan lo que se conoce como marketing mix):
- producto (o servicio)
- posicionamiento
- precio
- personal
- publicidad

Es importante que los clientes, actuales y potenciales, sepan claramente qué productos o servicios ofrecemos. También debemos establecer los criterios que determinan la especificidad de nuestra oferta, los que nos desmarcan de la competencia y los que nos permiten comunicar, ya que nos permitirán posicionarnos en el mercado, ante clientes y competencia. La calidad del servicio, el profesionalismo y el savoir-faire o pericia también son factores determinantes para destacar y posicionarse a largo plazo.

Una vez analizados estos factores, podemos centrarnos en la creación de nuestras propias campañas de publicidad, que nos permitirán informar a nuestros futuros clientes de forma eficaz y contundente.

Comunicar es primordial, ya que nos permitirá desarrollar nuestra imagen de marca y asentar nuestra notoriedad. Si nuestra empresa es visible, reconocida y reconocible, será más fácil que los clientes nos escojan.

Las campañas de marketing nos permitirán conseguir clientes nuevos y fidelizarlos. Gracias a la publicidad podemos comunicar lo que nos diferencia de nuestros competidores, es una clara ventaja competitiva. Y aunque en un primer momento no se piensa en ello, también nos facilitará la búsqueda de futuros colaboradores, ya que ellos también estarán informados de lo que hacemos.

¿Cómo hacemos nuestras campañas?

Antes de empezar deberemos determinar en qué canales de comunicación queremos estar presentes. Los medios de comunicación clásicos, como la prensa y las cuñas de radio, conllevan un coste, pero podemos estar presentes en Internet a coste cero (monetario, porque siempre deberemos invertir tiempo).

Es muy fácil crear un perfil profesional en las redes sociales: Twitter, Facebook, o LinkedIn, por poner algunos ejemplos. Podremos compartir información relevante para nuestro gremio o los campos y sectores en los que estamos especializados, contactar con clientes potenciales y darnos a conocer. También podemos crear un blog profesional (con WordPress o Blogger, por ejemplo) o enviar newsletters a nuestros clientes con un servicio gratuito como MailChimp.

Ahora bien, no solo hay que crear los perfiles, hay que pensar en una estrategia de comunicación, generar contenido de calidad y mantenerlos vivos. Si no mantenemos actualizados los perfiles y no interactuamos con nuestros seguidores o lectores, no conseguiremos ser visibles ni destacaremos sobre el resto. La perseverancia es clave y no debemos pretender obtener resultados a corto plazo.

Tampoco debemos descartar la presencia fuera de los medios de comunicación y asistir a conferencias, ferias, networkings. En estos ámbitos, será importante contar con folletos, tarjetas o carpetas para poder entregar nuestra información corporativa a todas las personas que conozcamos. En estos casos, podemos redactar el contenido (no hay nadie que conozca mejor que nosotros nuestro oficio, lo que nuestros clientes buscan y lo que queremos y además será un buen ejercicio para ser claros y concisos), pero es aconsejable que el diseño y el montaje lo dejemos en manos de profesionales (diseñadores gráficos, imprentas) o que por lo menos utilicemos servicios en línea como Moo o Expresso.

Porque a pesar de las ventajas del automarketing, no es bueno hacerlo todo uno mismo. Una cosa es ahorrar y otra escatimar; vale la pena invertir unos fondos para que un profesional cree un logotipo, un diseño web actual o confiar la impresión de nuestro material a una imprenta, sino la imagen que damos puede ser contraproducente. Y a medida que el negocio crezca, es bueno delegar las campañas de marketing a un equipo profesional. Los conocimientos adquiridos al crear nuestras propias campañas nos ayudarán a definir mejor lo qué queremos trasmitir y facilitará el trabajo del proveedor que escojamos.

 

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