La traducción de textos turísticos: la seducción es cuestión de idioma

La costa gallega | EspañaEspaña cuenta con numerosos atractivos que lo convierten en un destino de acogida de miles y miles de turistas cada año. Es un país de contrastes y ahí radica su riqueza. Marcadas diferencias en territorios, paisajes y climas, que a su vez han conformado las gastronomías regionales, que hacen las delicias de sus visitantes. Ciudades cosmopolitas y milenarias; pueblos que parecen anclados en el pasado. Cultura, ocio y deporte para todos los gustos.

«Para el país, el turismo representa el 10% del PIB, es el cuarto país a nivel mundial por número de visitantes y el segundo por volumen de ingresos generados, lo que da una idea de la importancia de este sector para la economía española.» La Vanguardia, 29/01/2013.

Imagen y palabra deben aunarse para atraer y seducir a los extranjeros y conseguir que se decanten por nuestra oferta turística. Una labor a desarrollar en origen y en destino por igual. La seducción pasa por la lengua. Un turista apreciará mucho poder leer folletos, guías y cartas de restaurantes, ver anuncios y oír cuñas radiofónicas en su idioma. Sin embargo, a veces la calidad lingüística de las comunicaciones deja mucho que desear.

Pueblo de fiesta mayor, Cataluña | EspañaLos textos turísticos apelan a los sentidos, quieren transmitir sensaciones. Recurren con frecuencia a juegos de palabras e imágenes que el traductor deberá adaptar a su lengua y al público destinatario de la campaña; una mala traducción puede hacer fracasar la transmisión del mensaje y, lo que es peor, generar una imagen pésima de la oficina de turismo que ha creado la campaña, del restaurante al que acude el comensal a comer, la ciudad o el país en general. Las traducciones o adaptaciones de estos textos deben llevarlas a cabo traductores y redactores nativos, que dominen la riqueza lingüística de su idioma pero a la vez conozcan muy bien nuestra cultura y nuestro idioma. Un extranjero detectará de inmediato si los textos que lee están bien redactados en su idioma natural. Una traducción o adaptación bien hecha no se nota ni «huele» al idioma en que se redactó originalmente el texto, «suena natural».

El poder de seducción y fidelización también pasa por la capacidad del personal de los establecimientos turísticos y las tiendas de dirigirse a sus clientes extranjeros en su idioma y dar un buen servicio al cliente. Si les atendemos bien y les hablamos en su lengua, aumentan las probabilidades de que vuelvan en otra ocasión o recomiendan establecimientos y lugares cuando regresen a su país. Si queremos fomentar el turismo, mimemos las comunicaciones en el idioma de los extranjeros que queremos atraer.

Para profundizar en el tema:

España es el destino más repetido por los turistas, La Vanguardia, 29/01/2013 2013

Imagen y presencia exterior de España, Fundación de las Cajas de Ahorros

Sección Turismo e immobiliario del ICEX

Fotos de Martine Fernández Castaner

La comunicación intercultural en los negocios

La interculturalidad, tal y como la define el Centro Virtual Cervantes, es un tipo de relación que se establece intencionalmente entre culturas y que propugna el diálogo y el encuentro entre ellas a partir del reconocimiento mutuo de sus respectivos valores y formas de vida.  No se propone fundir las identidades de las culturas involucradas en una identidad única sino que pretende reforzarlas y enriquecerlas creativa y solidariamente. El concepto incluye también las relaciones que se establecen entre personas pertenecientes a diferentes grupos étnicos, sociales, profesionales, de género, etc. dentro de las fronteras de una misma comunidad.

La comunicación intercultural en los negociosExisten grandes diferencias de comportamientos y valores de los miembros de una comunidad cultural a los de otra. Los problemas de comunicación y comprensión no se generan únicamente por el hecho de hablar otro idioma, sino y sobre todo por pensar, actuar y relacionarse con los demás de distintas maneras.

Cada cultura tiene sus propias normas y aunque no estén escritas, deben respetarse. El saludo es más efusivo en algunos países que otros (encaje de manos, beso) y no hace falta cruzar el continente para comprobarlo. Las naciones tienen un estilo de comunicación más o menos directo, la manera de poner fin a los conflictos, mediante una resolución rápida o lenta, también difieren de una cultura a otra. El grado de socialización también influye en el comportamiento de las personas.

Sea como sea, el multiculturalismo crece en los países y más aún en las empresas multinacionales. Los trabajadores de las empresas con una clara vocación internacional, que se marchan a trabajar al extranjero o que están en contacto con clientes extranjeros necesitan recibir formación para manejarse de forma apropiada en los intercambios y las relaciones interculturales.

Conocer, comprender y aceptar las características culturales de las personas extranjeras con quienes realizamos intercambios comerciales nos permitirá evitar los malentendidos y la adopción de un comportamiento etnocentrista. Con ello, crearemos una sinergia productiva, en vez de reforzar las diferencias culturales que facilitará el diálogo y la consecución de nuestros objetivos. A través de la búsqueda de comportamientos universales conseguiremos construir un amalgana de ambas culturas sin olvidar las raíces en que se fundan.

Francia: un mercado al alcance de la mano

Francia, un mercado al alcance de la manoFrancia es un mercado muy atractivo y de suma importancia para Cataluña y España (las exportaciones catalanas al hexágono representaron un 20% del total el año pasado). Su proximidad y sus características lo convierten en una extensión casi natural de nuestro mercado interno. Pero a pesar de su cercanía, conocer bien sus diferencias es clave para afianzarse en el mercado.

Una economía desarrollada, con empresas líderes en diferentes sectores

Con 65 millones de habitantes y una tasa de natalidad alta y dinámica, es una economía potente: la segunda europea, tras Alemania, y la quinta mundial. En 2011, su PIB casi doblaba al español. Además, cuenta con una clara ventaja; una mayor estabilidad de crecimiento. El ritmo era menor antes de la crisis, pero el país se recupera con más fuerza y resiste mejor a la desaceleración económica que el estado español.

A pesar de tener la estructura típica de los países desarrollados (servicios: 79%, agricultura: 2%, industria: 19%), su industria es potente, gracias a las políticas estables y la inversión del gobierno y la protección de las empresas para que sean fuertes y de dimensiones internacionales. Francia destaca en agroalimentación, energía, energía nuclear, automóvil, ferrocarril, aeronáutica, material eléctrico, farmacia, cosmética, industria del lujo, etc.

Consejos de los expertos

  • Analizar el mercado en profundidad y definir una buena estrategia: conocer bien el mercado, sino estamos abocados al fracaso (subsegmentación, sectores, qué aportamos, cómo nos diferenciamos).

  • Reflexionar a largo plazo: Francia es un mercado interno, debido a su cercanía. Entrar y consolidarse de la misma manera que se trabaja aquí.

  • Prever los recursos financieros y humanos necesarios: contar con un presupuesto mínimo e invertir en viajes, contratación de personal y servicios. Los interlocutores escogidos deben dedicarse de forma exclusiva.

  • Dominar el idioma: hablar francés abre más puertas que manejarse en inglés y genera mayor confianza.

  • Adaptarse a una exigencia permanente: hacer un replanteamiento continuo, innovar, ser exigentes con la calidad (certificaciones y adaptación a las normas existentes), ofrecer un servicio al cliente excelente (en los plazos de entrega y en la postventa), fijar precios competitivos (no podemos subir los precios de forma exagerada), seguir de cerca a la competencia.

  • Adaptarse a nuevas formas de negociación comercial: son mercados muy estructurados y profesionalizados; los procesos se alargan, por lo que las ventes deben enfocarse más como proyectos a largo plazo.

  • Preparar a fondo las entrevistas e informarse bien sobre las empresas interlocutoras, conocer el ecosistema y ajustarse a sus necesidades.

  • Desarrollar la empatía, para entender las funciones y las limitaciones de nuestros interlocutores.

  • Diseñar y presentar propuestas concretas: una adaptación continua permite a la empresa exportadora anticiparse y consolidar su posición.

  • Cumplir los compromisos adquiridos, para no perder nuestra credibilidad.

En definitiva, los expertos aconsejan a todos aquellos que inician un proceso de internacionalización lo siguiente: ser tenaz y perseverante, mantener una actitud positiva y no dejar que decaiga el entusiasmo y la ilusión

Contenido relacionado:

Comercio exterior por países: el caso de Francia. ICEX

Desayuno de internacionalización: el caso de Francia (vídeos en catalán). ACC1Ó

Artículo de la serie “Hacer negocios con” dedicado a Francia. Expansión.

Brasil: retos y oportunidades

Brasil es a América del Sur lo que China representa para Asia: un país de grandes dimensiones, con una numerosa población y un destino al que tienen las miras puestas muchas empresas europeas.

Brasil

Un clima propicio para los negocios

Con 8,5 millones de km² (frente a los 10,5 millones de km² de Europa) y una población de 192 millones de personas, Brasil ha pasado de ser un estado emergente a ocupar la sexta posición mundial en términos de PIB absoluto.

El 40% de la población tiene menos de 20 años y la renda media corresponde a un tercio de la española, aunque Brasil ocupa el puesto 74 en el índice de desarrollo humano. Es un país con fuertes contrastes: conviven grandes riquezas, equiparables con el primer mundo, con una pobreza extrema y un desarrollo muy bajo, más propias del cuarto mundo.

Desde el punto de visto político y económico, Brasil posee una estabilidad política, y su macroeconomía es solvente, con un bajo endeudamiento público. Los precios de las materias primeras (hierro, azucar, petrolio, especialmente) están al alza y el paro a la baja (6% de la población activa).

La inversión pública y privada es muy elevada, se centra en el sector de la explotación petrolífera y minera y las infraestructuras. Las empresas brasileñas han iniciado un fuerte proceso de internacionalización: los productos y las marcas brasileñas tienen una fuerte presencia en el exterior, especialmente en los estados lusófonos de África y en América del Sur. Europa está en un segundo o tercer estadio de la expansión brasileña.

Un mercado al que acceder con prudencia

A pesar del optimismo que genera la bonanza económica del país y el potencial que representa su joven población y el desarrollo de las clases más humildes, existen numerosos riesgos potenciales para los inversores extranjeros.

Es un país con grandes barreras de entrada. El modelo de crecimiento se basa excesivamente en las comodities. Las materias primas sufren fluctuaciones y la bonanza actual puede cambiar si los precios disminuyen drásticamente. El aumento del consumo de las familias es otro de los motores del crecimiento brasileño. Consecuencias: el incremento del coste de la vida (especialmente en las grandes urbes, como Sao Paulo o Rio de Janeiro). Los precios de la vivienda se han incrementado de un 25 a un 30% anuales, mientras que la inflación es del 5%. El coste de la vida es superior al de ciudades como Barcelona o Madrid.

Las empresas deben autofinanciarse, ante las ineficiencias de la gestión pública. Los tipos de interés reales son muy elevados, la burocracia es extrema, aumenta la carga tributaria y el sistema fiscal es muy complejo.

Por otra parte, existen fuertes deficiencias en el sistema educativo y la sanidad pública, fiel reflejo de las desigualdades sociales. La educación privada es excelente; la educación pública está muy por debajo de los estándares de los países de su entorno. La red básica de sanidad es muy deficiente y convive con grandes hospitales de referencia. El sistema educativo es flojo, la mano de obra es por lo tanto muy poco productiva y los costes laborales son elevados. Es difícil encontrar personal cualificado (solo hay un 6% de paro) y los salarios son muy elevados.

Brasil, retos y oportunidades

Un país de fuertes contrastes

Errores que deben evitarse

  • No adoptar modelos de negocio flexibles: es necesario «tropicalizarse» y adaptarse al entorno y la cultura de cliente, proveedores y colaboradores brasileños.

  • Inexistencia de recursos propios: sin fondos propios es prácticamente imposible introducirse en ese mercado, ya que no se contará con el balón de oxígeno necesario.

  • Visión cortoterminista: implantarse en Brasil es una carrera de fondo. Son inversiones a muy largo plazo; el retorno no es breve. Tanto la creación como la facturación son procesos lentos; en parte debido a la fuerte burocracia. Es fácil pasarse el primer año solo haciendo tareas burocráticas.

  • Información insuficiente sobre las barreras de entrada: los aranceles y los canales de distribución son fuertes.

  • Falta de ambición: debe tenerse presente que se trata de un país de dimensiones continentales; a nivel de población equivale a unas cinco Españas. Es pues importante pensar en grande.

  • Una vez superadas las barreras de entrada, se produce un crecimiento explosivo. Se pasa a disponer de una mutiplicidad de oportunidades. El desaprovechamiento de la oportunidad desmotiva al equipo y provoca una falta de implicación: si todo el equipo no va a la una, el proyecto fracasará.

Consejos prácticos

Si una virtud debe caracterizar a los empresarios que desean iniciar una aventura comercial en Brasil, esta es la paciencia. Hay que tener mucho tacto, no perder la compostura ni los nervios y ser muy educado; los brasileños se comportan de forma parecida a los británicos. La humildad también debe estar siempre presente. Brasil ya no es un país del Tercer Mundo; a pesar de sus fuertes deficiencias, es un estado con empresas excelentes y profesionales de muy alto nivel, muy preparados.

En resumidas cuentas, es clave ser ambicioso, flexible y concreto. Es primordial tener un conocimiento previo del mercado para saber qué se quiere vender exactamente. Y tener siempre la vista puesta en el horizonte: uno entra en el mercado brasileño para quedarse, por lo que el plan estratégico debe establecerse a 10 años vista como mínimo.

Es necesario ser realista. Los brasileños son gente hospitalaria y cordial, pero no significa que vayan a hacer negocios contigo. Las cuestiones culturales también son clave. España y Brasil son muy diferentes. El choque cultural existe, a pesar de no ser tan palpable como el que se puede experimentar al ir a un pais asiático.

Las joint-ventures, las fusiones y las adquisiciones son el camino más rápido para introducirse en el mercado; las empresas españolas que se hacen con una marca brasileña entran con buen pie en el país. Al cabo de los años, algunas sustituyen paulatinamente las marcas brasileñas que han adquirido por la marca con las que se les conocen en todo el mundo.

Contenido relacionado:

Vídeos de la presentación organizada por ACC1Ó el pasado 22 de mayo en Barcelona (contenido disponible en catalán)

Brasil (red de oficinas económicas y comerciales de España en el exterior, ICEX)

Foto de Alicia Nijdam, vía Creative Commons

El multilingüismo en la empresa: implantar una estrategia lingüística

«Hablar con los clientes en su propio idioma mejora la comunicación y puede evitar malentendidos. Muestra a nuestros clientes y socios comerciales que prevemos un compromiso a largo plazo con su mercado. Los socios se muestran más confiados en las reuniones de negocios, y “hablar el mismo idioma” puede ahorrar tiempo, permitir una reunión más relajada y dar lugar a un mejor resultado.» Nikwax Ltd., Reino Unido, Estudio PIMLICO

Esta es una de las citas que podemos encontrar en la Guía lingüística para las empresas europeas, una publicación de 34 páginas editada por la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea que ofrece información práctica para las empresas que desean mejorar su estrategia lingüística con el fin de fomentar sus operaciones comerciales a escala internacional.

implantación de una estrategia lingüística

En la guía se analizan los parámetros siguientes:

  • La gravedad del problema lingüístico y sus costes.
  • La implantación de una estrategia lingüística.
  • La formación, el desarrollo y la contratación del personal.
  • La imagen y la reputación de la empresa.

Todo amenizado con ejemplos y casos de éxito de empresas europeas que han adoptado distintas estrategias lingüísticas:

  • Formación de idiomas y/o intercultural para el personal.
  • Contratación de personal nativo o con destrezas lingüísticas.
  • Contratación de traductores e intérpretes profesionales.
  • Contratación de agentes locales.
  • Cooperación con universidades.
  • Desarrollo de una web multilingüe.

Cada capítulo recoge un parámetro concreto, con lo cual es cómodo centrarse únicamente en la información y los casos que nos interesan. Por otra parte, la guía incluye al final un cuestionario para medir la estrategia lingüística y un listado de referencias, contactos y fuentes de información.

Como tantas otras publicaciones de la Unión Europea, dicha guía está disponible en los distintos idiomas oficiales.

Otros artículos y enlaces de interés:

Negocios en el norte de África

El pasado mes de marzo, el programa Valor afegit (valor añadido) de TV3 emitió un breve reportaje sobre los riesgos y las oportunidades de negocio para las empresas catalanas en el norte de África y Oriente Medio. Los mercados europeos crecen mucho más despacio que los mercados situados en países emergentes con un gran potencial de desarrollo.

Las cifras son esclarecedoras: entre los años 2003 y 2008, las exportaciones catalanas a países de esas dos regiones crecieron un 52,5%, con Turquía y Marruecos como primera y segunda destinación, y las importaciones a Cataluña un 64,4%, con Argelia y Libia como principales importadores por el petróleo y el gas, puesto que los gobiernos no permiten que empresas extranjeras implanten negocios de distribución en los sectores estratégicos.

exportaciones catalanasExportaciones de Cataluña a los países del sur del Mediterráneo

Otra muestra de que los intercambios económicos y comerciales están aumentado entre Cataluña y los países de la cuenca sur del Mediterráneo es el incremento de vuelos semanales intercontinentales; actualmente hay 76 vuelos diarios que conectan Barcelona con las principales ciudades de dichos territorios.

Las empresas catalanas han descubierto y ven con buenos ojos el desarrollo de relaciones comerciales con los países más abiertos y receptivos a la colaboración internacional de la cuenca sur del Mediterráneo. Y si bien los avances en el ámbito gubernamental e institucional son más bien lentos, hay mucho dinamismo en el sector privado.

El reportaje recoge el testimonio de cuatro empresas catalanas que realizan negocios con países del Magreb y Oriente Medio, ya sea desde España o mediante la apertura de una filial allí: Enric Caso, director general de Mango ; André Vanyi-Robin, director de Adecq Digital; Miquel Àngel Munar, director de la división de sanitarios de Roca en Europa y África; y Miquel Ribera, de Conic System. También interviene en el reportaje Javier Albarracín, director del Instituto Europeo del Mediterráneo.

A través de su testimonio, los entrevistados destacan que los países del norte de África y Oriente Medio son un buen mercado para las empresas catalanas:

  • Son mercados en expansión, gracias a su apertura y el aumento de la tolerancia y el aumento del poder adquisitivo de las poblaciones.
  • Los costes salariales son más bajos. A título de ejemplo, un ingeniero marroquí cobra el 40% del salario de un español o catalán y ofrece la misma calidad de desarrollo y trabajo.
  • Su proximidad es una clara ventaja, frente a otros países como India o China: hay solo dos horas de viaje, lo que facilita la comunicación, la gestión de proyectos y la integración en equipos multidisciplinares y multilingües.

Sin embargo, también destacan algunos inconvenientes:

  • La evolución de los negocios y su crecimiento y desarrollo dependerá de las decisiones que se toman en el ámbito político y de la estabilidad en dichos países.
  • La mentalidad a veces puede suponer un problema. Al tener una mano de obra muy barata, cuesta que se invierta en maquinaria cara en esos estados.

De las declaraciones de los entrevistados se desprende la importancia de las diferencias culturales y la necesidad de tener un buen conocimiento del sistema jurídico y económico para establecer relaciones comerciales fructíferas. Una buena manera de empezar con buen pie es participar en las misiones comerciales que organizas las cámaras de comercio de esos países.

A pesar de las turbulencias acaecidas recientemente, los países del Magreb y Oriente Medio presentan un enorme potencial comercial para Cataluña y España, y no solo para las empresas, sino también para las instituciones y otros agentes de la sociedad. Las reformas políticas que se lleven a cabo y las ayudas financieras recibidas del extranjero determinarán en gran parte la evolución de esos mercados.

Os dejamos el enlace para acceder al reportaje: Norte de África: riesgos y oportunidades (en catalán)

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