Remodelación de un sitio web: experiencia de primera mano

Tras meses de trabajo, estrenamos una web con una imagen totalmente renovada. Una vez visto el resultado, creemos que la espera ha valido la pena. Además ha sido una ocasión única para experimentar en nuestra propia piel el proceso de creación de un sitio web multilingüe.

Mar Traducciones | Página de inicio

Vista parcial de la página de inicio

Reciclaje de contenidos y reestructuración

De la idea inicial que teníamos en mente a la estructura actual, dista un buen trecho. Queríamos una web con un diseño depurado, acorde con nuestra nueva imagen corporativa; una página de inicio completa pero no sobrecargada, que incluyera toda la esencia de las diferentes secciones; y, por supuesto, en nuestros cuatro principales idiomas de trabajo: inglés, francés, castellano y catalán.

Partiendo de estas premisas, estas son las etapas que hemos seguido:

  • Definición de la estructura: secciones y subsecciones, disposición de la información

  • Recuperación y reciclaje del contenido antiguo y reciclaje

  • Generación del contenido definitivo: redacción, revisión y reestructuración hasta obtener la versión definitiva en un idioma (en versión texto)

  • Traducción y adaptación en los diferentes idiomas

  • Maquetación e implantación del diseño (imágenes, disposición del texto, tipografía)

  • Revisión de los contenidos en el formato definitivo

  • Últimos retoques y correcciones

  • Publicación

Comunicación e interacción del equipo multidisciplinar

La visión particular de cada uno de los profesionales implicados, diseñador, programador web, traductores y revisores, nos ha ayudado a pulir la estructura, los contenidos y el diseño, y perfeccionar la web. Sin ellos el resultado no habría sido el deseado. ¡Gracias Marc, Alice, Montse, Brenda y Tina por vuestro magnífico trabajo!

Ya solo nos queda invitaros a pasear por nuestra flamante nueva web y sus diferentes secciones. A nosotros nos encanta y esperamos que a vosotros también os guste.

El multilingüismo en la empresa: implantar una estrategia lingüística

«Hablar con los clientes en su propio idioma mejora la comunicación y puede evitar malentendidos. Muestra a nuestros clientes y socios comerciales que prevemos un compromiso a largo plazo con su mercado. Los socios se muestran más confiados en las reuniones de negocios, y “hablar el mismo idioma” puede ahorrar tiempo, permitir una reunión más relajada y dar lugar a un mejor resultado.» Nikwax Ltd., Reino Unido, Estudio PIMLICO

Esta es una de las citas que podemos encontrar en la Guía lingüística para las empresas europeas, una publicación de 34 páginas editada por la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea que ofrece información práctica para las empresas que desean mejorar su estrategia lingüística con el fin de fomentar sus operaciones comerciales a escala internacional.

implantación de una estrategia lingüística

En la guía se analizan los parámetros siguientes:

  • La gravedad del problema lingüístico y sus costes.
  • La implantación de una estrategia lingüística.
  • La formación, el desarrollo y la contratación del personal.
  • La imagen y la reputación de la empresa.

Todo amenizado con ejemplos y casos de éxito de empresas europeas que han adoptado distintas estrategias lingüísticas:

  • Formación de idiomas y/o intercultural para el personal.
  • Contratación de personal nativo o con destrezas lingüísticas.
  • Contratación de traductores e intérpretes profesionales.
  • Contratación de agentes locales.
  • Cooperación con universidades.
  • Desarrollo de una web multilingüe.

Cada capítulo recoge un parámetro concreto, con lo cual es cómodo centrarse únicamente en la información y los casos que nos interesan. Por otra parte, la guía incluye al final un cuestionario para medir la estrategia lingüística y un listado de referencias, contactos y fuentes de información.

Como tantas otras publicaciones de la Unión Europea, dicha guía está disponible en los distintos idiomas oficiales.

Otros artículos y enlaces de interés:

Tres pautas para reducir los costes de traducción

Cuando una empresa decide lanzarse al mercado exterior, debe decidir qué documentación traducir o adaptar y cómo hacerlo. Es una inversión necesaria si quiere iniciar con buen pie la comercialización en los países de destino.

Pautas para reducir los costes de traducciónTal y como comentamos en la entrada sobre sitios web multilingües, no siempre es necesario traducirlo todo por igual en cada idioma. La labor de un buen proveedor de servicios lingüísticos es asesorar al cliente antes de iniciar el proceso. A continuación detallamos tres pautas que se pueden aplicar para mirar de aligerar la partida presupuestaria reservada a la traducción o adaptación del material corporativo.


1) Analizar la documentación y el objetivo de la comunicación

Saber a qué público van destinados los documentos y con qué finalidad se quieren traducir puede ser de gran ayuda para disminuir el volumen de páginas o palabras objeto de traducción. Hay información que no es pertinente para la clientela extranjera. Otras veces, una versión sintética o una selección de la documentación es suficiente. La adaptación es más laboriosa, pero el coste puede verse reducido.

Por otra parte, el coste de traducción o adaptación no debería ser el mismo para un documento reservado para uso interno en la empresa que para los folletos destinados a una campaña publicitaria, por poner dos ejemplos. Las repercusiones en caso de error no son las mismas, ya que si bien el documento interno lo leerá un número reducido de personas, el folleto puede pasar por centenares de manos (de clientes) y un error podría minar la reputación de la empresa y las perspectivas de negocio. Por lo tanto, el estilo deberá ser mucho más preciso y la redacción más cuidada en el segundo caso que en el primero. En este caso, es muy aconsejable que un corrector profesional, experto en la cultura y el idioma en que está escrito el original y nativo de la lengua a la que se versa el texto, revise con gran atención el contenido traducido.

2) Una imagen vale más que mil palabras

No siempre hacen falta vocablos para expresarse. Mapas, diagramas y pictogramas pueden ser de gran ayuda, son más fáciles de entender para el lector extranjero y, además, no deben traducirse. Solo habrá que tener sumo cuidado, especialmente en el caso de las imágenes, en escoger motivos que no puedan suponer una ofensa o una molestia para el público al cual están destinados.

3) Depurar el contenido

Evitar las redundancias, los pasajes superfluos, las perífrasis y los archisílabos reduce drásticamente el número de palabras de un texto. Con un estilo directo y preciso, se evitan posibles errores y se consigue el propósito marcado.


Contar con el asesoramiento del proveedor de servicios lingüísticos es una oportunidad única para definir con exactitud qué es necesario y qué es superfluo. Si se definen con concreción las características y la finalidad de los textos corporativos y se mejora la redacción, se puede conseguir reducir el número de palabras y se rebajarán así los costes de traducción y adaptación. El trabajo de equipo desde el inicio repercutirá positivamente en la imagen de la empresa en sus intercambios internacionales y en su partida de gastos. ¡Y todo ello sin la necesidad de pedir una rebaja o un descuento!

Autor de la foto: Mconnors, vía Creative Commons

El multilingüismo en la empresa: el sitio web

Mediante su sitio web las empresas cuentan con una magnífica tarjeta de presentación en la Red que les permite darse a conocer. Además de esta función informativa, el web corporativo también puede desempeñar una función comercial, si la empresa lo convierte en una plataforma de comercio electrónico para poner a la venta sus productos en Internet.

Frente a otros soportes menos versátiles y más efímeros, como las tarjetas, los folletos o las vallas publicitarias, el web presenta claras ventajas:

  • Posee un carácter dinámico y permanente a la vez: siempre se puede acceder a él, pero el contenido se puede modificar y adaptar continuamente.
  • El diseño y la implementación de un sitio web son más económicos y menos laboriosos que la edición de material corporativo en soportes impresos (creación de la campaña, diseño y maquetación, impresión). No solo ganamos tiempo, sino que la inversión dineraria es inferior.
  • Su alcance es global: nos permite llegar a clientes de cualquier punto del planeta. Una vez definido el contenido, podemos generarlo en tantos idiomas como deseemos, sin que los costes se disparen.

Un sitio web multilingüe es por lo tanto una herramienta de gran ayuda para cualquier empresa que inicia o desarrolla un proceso de exportación o internacionalización. Para que contribuya al éxito de su implantación internacional, debe adaptarse a las preferencias de la clientela, que se desenvuelve en un entorno concreto, con un idioma y una cultura específicos.

Pautas para adaptar el sitio web

Sitios web multilingüesEn primer lugar, hay que determinar el público objetivo: saber quiénes son nuestros clientes potenciales, dónde se ubican y cuál es su cultura nos ayudará a escoger los idiomas y las variantes dialectales en que debemos redactar los contenidos que queremos incluir.

Determinados datos los queremos compartir por igual con todos los clientes. Información sobre productos estándares, el soporte técnico, tutoriales son claros ejemplos de contenido global. Una vez redactado en un idioma, este material es objeto de traducción al resto de idiomas del web.

Ahora bien, también podemos generar contenido local, específico para un público o un mercado concreto, en un idioma en particular. Productos especiales, promociones locales o campañas publicitarias son tres ejemplos de datos objeto de adaptación o redacción en el idioma de la clientela potencial.

Si bien se puede optar por un web multilingüe que contiene la misma información en todos los idiomas, debemos ser conscientes que se desatienden las diferencias culturales de los clientes locales. En cambio, un web cuyo contenido está adaptado en función de cada lengua se amolda a la cultura local y los intereses de cada cliente.

Un web multilingüe es rentable

Preferimos leer textos redactados en nuestro idioma; nuestros clientes también. Mediante un sitio web multilingüe, establecemos una estrategia de proximidad muy rentable para nuestro negocio; las probabilidades de que los clientes potenciales adquieran productos o establezcan relaciones comerciales con un proveedor que se dirige a ellos en su lengua son mayores:

  • las personas que acceden a contenido en su idioma comprenden mejor los mensajes comerciales;
  • los recuerdan con mayor facilidad;
  • los sienten más cercanos, por lo que les influirán más.

El coste de la adaptación lingüística al mercado local, también conocida bajo el nombre de localización, implica una mejora en el servicio y contribuye a la fidelización del cliente final. Es por lo tanto una inversión rentable a corto y medio plazo.

Para optimizar la distribución de la información en el sitio web, lo mejor es idear y diseñar una estructura multilingüe de entrada. Tener que agregar más idiomas a un web ya estructurado inicialmente en un solo idioma puede complicar la posterior inclusión de contenido. Tanto para las cuestiones de diseño como las idiomáticas, es importante contar con un equipo de profesionales que nos asesoren y nos ayuden a concebir un sitio web que cumpla eficazmente su objetivo comunicativo de forma clara y sencilla. Consecuentemente, es ideal que todos los implicados —empresa, diseñador, programador web y proveedor de servicios lingüísticos— trabajen en equipo y estén en contacto para optimizar el sitio.

Si queréis obtener más información al respeto, os invitamos a consultar la guía El multilingüismo en las webs de empresa, editada por la Generalitat de Cataluña; especialmente el apartado dirigido a responsables de webs, en que se detallan las pautas a seguir para generar sitios multilingües desde cero o a partir de un web ya creado.

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