Cómo hacer campañas de marketing con pocos recursos
09/03/2011 4 comentarios
Hacía tiempo que tenía guardada una guía sobre el automarketing en francés y ayer aproveché para leerla. Es un pequeño dosier de quince páginas que da unas breves pinceladas sobre lo que es el marketing y presenta pautas sobre lo qué podemos hacer para crear nuestras propias campañas de marketing o, dicho con otras palabras, para desarrollar campañas hechas por nosotros mismos para dar a conocer nuestros productos o servicios.
Ser pequeños (en dimensión, no en mentalidad) y disponer de menos fondos que una gran empresa no tiene porqué ser un freno. En la red podemos encontrar un sinfín de recursos gratuitos o a buen precio para desarrollar nuestras propias campañas de marketing.
Pero antes de ponernos manos a la obra hay que definir una serie de conceptos. Toda empresa, sea pequeña o grande, debe basarse en la regla de las 5 P (que condicionan lo que se conoce como marketing mix):
- producto (o servicio)
- posicionamiento
- precio
- personal
- publicidad
Es importante que los clientes, actuales y potenciales, sepan claramente qué productos o servicios ofrecemos. También debemos establecer los criterios que determinan la especificidad de nuestra oferta, los que nos desmarcan de la competencia y los que nos permiten comunicar, ya que nos permitirán posicionarnos en el mercado, ante clientes y competencia. La calidad del servicio, el profesionalismo y el savoir-faire o pericia también son factores determinantes para destacar y posicionarse a largo plazo.
Una vez analizados estos factores, podemos centrarnos en la creación de nuestras propias campañas de publicidad, que nos permitirán informar a nuestros futuros clientes de forma eficaz y contundente.
Comunicar es primordial, ya que nos permitirá desarrollar nuestra imagen de marca y asentar nuestra notoriedad. Si nuestra empresa es visible, reconocida y reconocible, será más fácil que los clientes nos escojan.
Las campañas de marketing nos permitirán conseguir clientes nuevos y fidelizarlos. Gracias a la publicidad podemos comunicar lo que nos diferencia de nuestros competidores, es una clara ventaja competitiva. Y aunque en un primer momento no se piensa en ello, también nos facilitará la búsqueda de futuros colaboradores, ya que ellos también estarán informados de lo que hacemos.
¿Cómo hacemos nuestras campañas?
Antes de empezar deberemos determinar en qué canales de comunicación queremos estar presentes. Los medios de comunicación clásicos, como la prensa y las cuñas de radio, conllevan un coste, pero podemos estar presentes en Internet a coste cero (monetario, porque siempre deberemos invertir tiempo).
Es muy fácil crear un perfil profesional en las redes sociales: Twitter, Facebook, o LinkedIn, por poner algunos ejemplos. Podremos compartir información relevante para nuestro gremio o los campos y sectores en los que estamos especializados, contactar con clientes potenciales y darnos a conocer. También podemos crear un blog profesional (con WordPress o Blogger, por ejemplo) o enviar newsletters a nuestros clientes con un servicio gratuito como MailChimp.
Ahora bien, no solo hay que crear los perfiles, hay que pensar en una estrategia de comunicación, generar contenido de calidad y mantenerlos vivos. Si no mantenemos actualizados los perfiles y no interactuamos con nuestros seguidores o lectores, no conseguiremos ser visibles ni destacaremos sobre el resto. La perseverancia es clave y no debemos pretender obtener resultados a corto plazo.
Tampoco debemos descartar la presencia fuera de los medios de comunicación y asistir a conferencias, ferias, networkings. En estos ámbitos, será importante contar con folletos, tarjetas o carpetas para poder entregar nuestra información corporativa a todas las personas que conozcamos. En estos casos, podemos redactar el contenido (no hay nadie que conozca mejor que nosotros nuestro oficio, lo que nuestros clientes buscan y lo que queremos y además será un buen ejercicio para ser claros y concisos), pero es aconsejable que el diseño y el montaje lo dejemos en manos de profesionales (diseñadores gráficos, imprentas) o que por lo menos utilicemos servicios en línea como Moo o Expresso.
Porque a pesar de las ventajas del automarketing, no es bueno hacerlo todo uno mismo. Una cosa es ahorrar y otra escatimar; vale la pena invertir unos fondos para que un profesional cree un logotipo, un diseño web actual o confiar la impresión de nuestro material a una imprenta, sino la imagen que damos puede ser contraproducente. Y a medida que el negocio crezca, es bueno delegar las campañas de marketing a un equipo profesional. Los conocimientos adquiridos al crear nuestras propias campañas nos ayudarán a definir mejor lo qué queremos trasmitir y facilitará el trabajo del proveedor que escojamos.
